jueves, 31 de julio de 2008

SILENCIO


Utilizo silencios y no digo nada, nunca respondo cuando me preguntan. Y sigo enredada pero en secreto, y vierto lágrimas en la almohada.

Cansada de gritar y que no salga voz de mi garganta, de mis errores y que no valga la pena nada,

Víctima, no me hago la victima.

Princesa, tampoco lo soy.

A veces me pregunto como acabé en esto y otras… lo tengo tan claro!

El silencio está conmigo y mi vida es mía.

(Shhhhhhh) cállate y límpiate esas lágrimas, que no te vean, respira hondo y dibuja una sonrisa en la cara.

Silencio, vive y calla.

En mi burbuja.

Náyade.

lunes, 14 de julio de 2008

PATITO FEO


Me voy dando cuenta que siempre me he sentido el patito feo del grupo con el que he estado. Ya en el colegio, luego el instituto, el baile, la universidad, ... siempre rodeada de niñas preciosas con cuerpos que yo me moría por tener y yo la gorda del grupo.

Es verdad que nunca, jamás me he sentido rechazada, y he tenido que escuchar cien mil veces eso de carita de ángel, ojitos azules, una voz muy dulce... Y YO SOLO VEO QUE SOY GORDA, FEA.


Princesa, es cierto, siempre buscando ser princesa, pero solo pude conseguirlo en Cambridge ,mi época dorada, quizás (ANOREXIA) estabas siempre a mi lado, siempre presente, eras más que mi sombra y pude ser princesa o al menos creerme que podía serlo, y en España vuelve el PATO FEO y vuelven las pesadillas, el rechazo, el odio, el miedo, el asco, la mentira,la incertidumbre, la inseguridad... y lo que nunca dejó de existir mi TCA.

Mi teoría cada día está más presente.
Seguiré en la burbuja.

Náyade.

jueves, 10 de julio de 2008

SER PRINCESA


Amar ser delgada, querer otro cuerpo

Quererte Perfecta, Odiarte a ti misma

Lograr un cometido, destrozándote la vida

Lastimarte con orgullo, sufrir en silencio

Querer Ser Feliz, cuando provocamos la desdicha.

Delgada igual a meta

Meta igual a felicidad

Felicidad igual a mentira.

Bulimia, anorexia ¿igual a Estilo de Vida?

Hay que llegar a la meta

Aunque estemos muertas por dentro y por fuera

Que equivocada estas queriendo ser Doña perfecta

Todo cuesta.

Y crees que estar en los huesos es la solución

Y sufres por ser siempre princesa

Llegar es un sufrimiento

Sufrir x llegar a la meta es la condición

Y crees que al final encontrarás tu sorpresa

Abre los ojos, aunque te odies por tu cuerpo

No te sobre nada, ya eres una PRINCESA.



Náyade. En la burbuja.

miércoles, 9 de julio de 2008

DOLOR


Existen dos clases de dolores el físico y el que se siente solo en el alma. A veces el dolor se siente porque se busca y se quiere sentir, es raro pero a mi me pasa. Si quiero sentir dolor del alma empiezo a recordar cosas tristes a recordar a alguien que ya no está conmigo y me duele, siento ese dolor profundo, punzante pero un dolor que no es físico que no está en tu cuerpo es un dolor de otra dimensión.

Cuando lo que busco es el dolor físico porque necesito castigarme, me hago daño, entonces me pego, me pellizco y tengo que esperar el resultado (que son los moratones) no es inmediato y no me siento realizada pero si lo que me hago son cortes entonces si encuentro satisfacción y veo como resbala la sangre y aunque duele es un dolor que soporto que quiero sentir, quiero castigar a mi cuerpo odioso.

Los vómitos son otra clase de dolor, aquí quizás te haces daño en el cuerpo y en el alma, cuando estas en el estado de furia y solo quieres dañarte nada te importa y menos el daño que te puedes causar o las consecuencias pero cuando se acaba hay una mezcla de satisfacción por lograr el objetivo deseado y de asco y pena de ti misma por llegar a esa situación, aunque llegado ese momento solo puedes limpiar los desechos, las lágrimas, la sangre... y volver a la normalidad.

Puedo parecer masoquista o simplemente una loca, una loca de remate.

De una vez, cúrame esta pena que me apena o MÁTAME de una vez.


Náyade.

En la burbuja.

domingo, 6 de julio de 2008

Náyade


En la mitología griega, las náyades eran las ninfas de los cuerpos de agua dulce —fuentes, pozos, manantiales, arroyos y riachuelos—, encarnando la divinidad del curso de agua que habitan.

Las náyades también podían ser peligrosas. En ocasiones, bañarse en sus aguas se consideraba un sacrilegio y las náyades tomaban represalias contra el ofensor. Verlas también podía ser motivo de castigo, lo que normalmente acarreaba como castigo la locura del infortunado testigo.

De apariencia frágil, su tez blanca como la nieve, sus ojos azules como el agua. Bella como una ninfa.

Es una joven tímida pero muy observadora. Desconfiada de todos. Le cuesta mucho darse conocer a los demás, pero si realmente logras que confíe en ti, será para siempre.

Aprovecha su forma de embaucar para lograr lo que quiere. Solían decirle que cada uno tiene su arma, y ella tiene muy claro cual es la suya.

Mírame a los ojos y dime que ves.


En la burbuja. Náyade.

Madrastra o Blancanieves

Dejar volar mis dedos y que se deslicen solos sobre el teclado sin opresión, sin pensar, sin juzgarme, sin exigirme, sin criticarme.
Yo soy dos. Dentro de mi viven la Madrastra y Blancanieves. Dentro de mi está la lucha que yo sola vivo, que nadie ve, pero que yo sufro.
Blancanieves la que todos ven, la que yo dejo que los demás vean, dulce, inocente, ingenua, niña. La Madrastra es la maldad que escondo, la tirana, la arpía, la fría, la calculadora, la mentirosa, la que mueve las fichas del juego y la que no deja escapar la oportunidad de poner manzanas envenenadas porque quiere acabar con Blancanieves.

A veces ni yo misma se diferenciar quien quiero ser yo realmente. Mi vida siempre ha girado en torno al todo o nada, blanco o negro, en mi no hay grises yo no quiero verlos. Lo ideal sería una mezcla entre el bien y el mal, la izquierda y la derecha. Siempre ha vivido conmigo el pensamiento que soy mala, porque la Madrastra siempre está para recordármelo. Yo no me dejo ser feliz, yo me pongo trabas y nunca me doy un respiro no me dejo de calcular, de analizar, de reprochar, de insultar a mi misma. Me desprecio, me castigo y me odio. No quiero permitirme un fallo y mi lucha es constante porque son muchos los que cometo.

Lucho contra no se quien por no romper mi maldito código interno. Blancanieves quiere que todos la quieren, pero la Madrastra ODIA a Blancanieves y hará lo posible por dañar, arrasar con la felicidad que encuentre a su paso.
Puede ser que yo espere que sea el caballero el que venga a rescatarme del dragón, pero (cambiando de cuento) quizás soy también Fiona y no me espera ningún príncipe encantador, es Shrek el ogro el quiere salvarme y yo no me dejo.

Hasta donde llega la Madrastra y hasta donde se deja arrastrar Blancanieves??
"Eres mala, eres una niña mala y las niñas malas no van al cielo".
Soy mala, y lo supe desde muy, muy pequeña.

viernes, 4 de julio de 2008


Huyo de los espejos, odio la báscula pero dependo de la cifra que ella me señala.
Me siento asquerosa, no quiero mirarme, no quiero ni rozarme, poder vomitar la comida y sentirme vacía. Meter los dedos en la boca hasta la garganta, rozar con la punta la campanilla hasta hacerme daño con las uñas. Notar ese sabor amargo del vómito saliendo de mi y dejando mi cuerpo libre. Libre de comida, y que más? Libre de miedos, libre de rabia, libre de tristeza. Volver a intentarlo hasta que solo salga bilis y hasta que me entran escalofríos y comienzo a temblar. A veces tiemblo tanto que me entra miedo, pero otras me digo: ahora te aguantas, si tienes miedo te aguantas. Cuando vomito, hay una parte en la que no siento nada pero llega un momento que creo que por la boca lo voy a echar todo: mi odio, mi asco, mi dolor, mi pena, y hasta quisiera echar la vida, y quedarme en una de esas arcadas.

Ahora vuelvo a llorar de noche, a llorar a escondidas y a sentirme como una mierda. Necesito sentir dolor y saber que estoy viva. Cortarme? Si también siento dolor cuando me corto y lo aguanto viendo como cae la sangre y resbala por mi piel. Luego cuando queda la cicatriz no dejo de tocarla para sentir que esa marca es un castigo. Auto-castigos, auto-lesiones tengo que castigarme de alguna forma.

Estoy triste y me siento pérdida, siento que he fracasado y lo que yo ansiaba ya lo he perdido. Nadie me soporta a su lado, tarde o temprano se van, o les voy echando. Yo misma no me soporto y todo lo que tengo a mi alrededor lo hago también insoportable.

Soy mala y estoy pagando tengo que pagar todo el daño que he hecho.
Quiero que me quieran, que me guste mi cuerpo pero a la vez creo que no lo merezco y por eso me castigo.
Yo soy trozos de momentos vividos, con eso voy tirando, los pego y así voy formando el rompecabezas que es mi vida.

Ana destruye lo que toca, pero es que Yo soy Ana.