
Huyo de los espejos, odio la báscula pero dependo de la cifra que ella me señala.
Me siento asquerosa, no quiero mirarme, no quiero ni rozarme, poder vomitar la comida y sentirme vacía. Meter los dedos en la boca hasta la garganta, rozar con la punta la campanilla hasta hacerme daño con las uñas. Notar ese sabor amargo del vómito saliendo de mi y dejando mi cuerpo libre. Libre de comida, y que más? Libre de miedos, libre de rabia, libre de tristeza. Volver a intentarlo hasta que solo salga bilis y hasta que me entran escalofríos y comienzo a temblar. A veces tiemblo tanto que me entra miedo, pero otras me digo: ahora te aguantas, si tienes miedo te aguantas. Cuando vomito, hay una parte en la que no siento nada pero llega un momento que creo que por la boca lo voy a echar todo: mi odio, mi asco, mi dolor, mi pena, y hasta quisiera echar la vida, y quedarme en una de esas arcadas.
Ahora vuelvo a llorar de noche, a llorar a escondidas y a sentirme como una mierda. Necesito sentir dolor y saber que estoy viva. Cortarme? Si también siento dolor cuando me corto y lo aguanto viendo como cae la sangre y resbala por mi piel. Luego cuando queda la cicatriz no dejo de tocarla para sentir que esa marca es un castigo. Auto-castigos, auto-lesiones tengo que castigarme de alguna forma.
Estoy triste y me siento pérdida, siento que he fracasado y lo que yo ansiaba ya lo he perdido. Nadie me soporta a su lado, tarde o temprano se van, o les voy echando. Yo misma no me soporto y todo lo que tengo a mi alrededor lo hago también insoportable.
Soy mala y estoy pagando tengo que pagar todo el daño que he hecho.
Quiero que me quieran, que me guste mi cuerpo pero a la vez creo que no lo merezco y por eso me castigo.
Yo soy trozos de momentos vividos, con eso voy tirando, los pego y así voy formando el rompecabezas que es mi vida.
Ana destruye lo que toca, pero es que Yo soy Ana.

1 comentario:
Un saludo Nayade
Luego te escribo algo mas...
Alien
Publicar un comentario