
En la mitología griega, las náyades eran las ninfas de los cuerpos de agua dulce —fuentes, pozos, manantiales, arroyos y riachuelos—, encarnando la divinidad del curso de agua que habitan.
Las náyades también podían ser peligrosas. En ocasiones, bañarse en sus aguas se consideraba un sacrilegio y las náyades tomaban represalias contra el ofensor. Verlas también podía ser motivo de castigo, lo que normalmente acarreaba como castigo la locura del infortunado testigo.
De apariencia frágil, su tez blanca como la nieve, sus ojos azules como el agua. Bella como una ninfa.
Es una joven tímida pero muy observadora. Desconfiada de todos. Le cuesta mucho darse conocer a los demás, pero si realmente logras que confíe en ti, será para siempre.
Aprovecha su forma de embaucar para lograr lo que quiere. Solían decirle que cada uno tiene su arma, y ella tiene muy claro cual es la suya.
Mírame a los ojos y dime que ves.
En la burbuja. Náyade.

1 comentario:
This is a nice blog. I like it!
Publicar un comentario