
La realidad no es la que a mi me gustaría, la que yo tengo en mi cabeza, esas imágenes idealizadas de esqueléticas de niñas con huesos marcados, poquita carne y nada de grasa. Mi realidad, mi verdad es mi obesidad y no puedo negarmela, y dejar de buscar fotos que me gustan, o fijarme en clavículas, en caderas... que yo nunca tendré, nunca estará debajo de tooooda mi carne. Soy gorda, gorda y las gordas siempre seguiran soñando con ser delgadas. Antes me fijaba mucho en Paulina Rubio, ahora Paz Vega, ellas son chicas con suerte, yo nací para ser gorda y siempre lo seré.

No hay comentarios:
Publicar un comentario